Manual cosmético

¿Cómo entender las afirmaciones sobre análisis de productos cosméticos?

 

Dermatológicamente probado

Este análisis se efectúa automáticamente en todos los productos, como parte del análisis sobre seguridad para la salud, que es un requisito obligatorio en la normativa sobre cosméticos. 

Método de análisis

El análisis se efectúa bajo supervisión de un dermatólogo, con un grupo de 15 voluntarios de diferentes edades (18 años y mayores).

Se aplica una muestra de la preparación en la parte superior de la espalda o en la cara interior del antebrazo del sujeto, que se cubre con un vendaje. Los sujetos deben llevar puesto el vendaje durante 4 o 24 horas.

 

Oftalmológicamente probado

Esta afirmación significa que un producto ha superado la prueba de tolerancia del área ocular y por ello, el envase puede indicar "oftalmológicamente probado".

Método de análisis

El análisis se efectúa con 20 voluntarios, seleccionados por un oftalmólogo, durante un periodo de 4 semanas.

Durante toda la prueba, los productos se aplican dos veces al día: por la mañana y por la noche.
El oftalmólogo realiza una evaluación de ambos ojos, en los siguientes intervalos:

1.      Inicio del ensayo

2.      15º día del ensayo

3.      29º día del ensayo

Se exploran todos los cambios en la conjuntiva y en la córnea, efectuándose además un análisis subjetivo (cuestionario), en el mismo momento.

 

 Propiedades hipoalergénicas

Este análisis determina las propiedades hipoalergénicas de un producto cosmético.

Se utiliza para establecer que un producto es "hipoalergénico". La idea es determinar si la aplicación de un producto cosmético causa una reacción alérgica. No obstante, esto no significa que no habrá ningún consumidor que resulte alérgico a alguno de los ingredientes. Los productos poseen un riesgo reducido (hipo), pero no un riesgo cero de causar reacciones alérgicas.

Método de análisis

El análisis se efectúa en 40 voluntarios – individuos dermatológicamente sanos.
Se aplica 0,1 g de producto en la cara interna del antebrazo. El área se cubre con un vendaje. El análisis dura 6 semanas.

 

Efectos hidratantes

Si un producto afirma poseer efectos hidratantes, esta afirmación debe tener una base.

Método de análisis

El análisis es efectuado por el Instituto Nacional de Salud Pública, con un grupo de 20 voluntarios.
Se aplica determinada cantidad de producto en un punto determinado del antebrazo izquierdo, utilizándose el mismo lugar del antebrazo derecho para referencia y comprobación.
El producto se aplica una vez, utilizándose un corneómetro o un medidor dieléctrico constante para medir la cantidad de hidratación.
Las mediciones deben efectuarse en condiciones estándar: humedad, temperatura, sujetos aclimatados durante 10 minutos antes de la medición.

 

Piel sensible

Este análisis es necesario para la afirmación "apto para pieles sensibles" en el envase. Antes de la prueba, un dermatólogo selecciona a personas con piel sensible.

Método de análisis

El análisis se realiza con un grupo de 20 adultos.
Dicho análisis implica el uso diario de un producto por los sujetos sometidos a la prueba, quienes valoran por sí mismos el estado de su piel, registrando las reacciones cutáneas tras la aplicación del producto.
A ello sigue una valoración efectuada por un dermatólogo, a mitad del estudio (el 15º día de la prueba) y finalizado el estudio (el 31º día de la prueba).

 

No probado en animales

Siguiendo el Acta Nº 392/2005 Sb. – enmienda Acta Nº 258/2000 Sb., sobre la Protección de la Salud Pública, 61. La Sección V 29 se completa con la siguiente sub-sección (5):

Un fabricante o un importador puede utilizar la opción para indicar en el envase de un producto cosmético final o en cualquier documento, nota, etiqueta, folleto o recubrimiento que acompaña al producto, que no se han realizado pruebas con animales, sólo si el fabricante o su proveedor no ha realizado ninguna prueba en animales con un prototipo del producto cosmético, con el producto final o con alguno de sus ingredientes, o si ningún tercero ha utilizado ingredientes probados en animales con el fin de desarrollar nuevos productos cosméticos.

Esta afirmación no puede utilizarse prácticamente porque incluso si el producto cosmético final no ha sido probado en animales, algunos ingredientes (materias primas) pueden haber sido probadas en animales en el pasado y, por desgracia, no existen métodos alternativos adecuados para algunas pruebas que actualmente se realizan con animales, que puedan asegurar la seguridad para la salud humana con un ingrediente. No obstante, la Unión Europea ha estado desarrollándolas intensamente, habiéndose determinado un programa de sustitución gradual y un plazo para su eliminación (ver Reglamento 1223/2009, Art. 18).

 

Análisis de eficacia repelente

¡ATENCIÓN! ¡¡¡LOS REPELENTES NO SON PREPARACIONES COSMÉTICAS!!!

La eficacia repelente se analiza en poblaciones de insectos (típicamente, mosquitos o garrapatas). El análisis es efectuado por el Instituto Nacional de Salud Pública y determina la duración en horas, tras la aplicación, de la protección del repelente.

 

Análisis de productos de protección solar 

SPF = FACTOR DE PROTECCIÓN SOLAR (SUN PROTECTION FACTOR, en inglés), un factor de protección UVB

 El SPF es el más utilizado en los productos de protección solar.

El número expresa cuántas veces puede ampliarse la exposición solar sin que aparezca el primer eritema (enrojecimiento) visible, en comparación con la piel no tratada (por ejemplo: la piel no tratada se pone roja transcurridos 10 minutos; la piel tratada con SPF 30 se pone roja transcurridos 300 minutos). Expresa el nivel de protección UVB. Ello se consigue utilizando filtros UV capaces de absorber la porción relevante de radiación UV (de esta longitud de onda).

Todo producto de protección solar debe utilizar filtros UVA. El factor de protección UV mínimo debe ser 1/3 del SPF total (así, para un SPF 30, el SPF-UVA debe ser de 10).

El SPF puede marcarse en un producto sólo como un número conforme a las recomendaciones de la Comisión Europea.

Aparte del número, un producto de protección solar también debe indicar verbalmente la categoría, como SPF 6 " BAJA PROTECCIÓN “.

Actualmente se utilizan dos tipos básicos de filtros UV: químico y físico (mecánico).

Método de análisis

En la República Checa, el análisis es efectuado por el Instituto Nacional de Salud Pública. Se realiza con un grupo mínimo de 12 personas de diferentes fototipos, utilizando un dispositivo especial para las mediciones: un simulador solar, que imita la radiación solar.
Se marcan seis áreas de 5x6 cm en la parte superior de la espalda de cada sujeto, aplicándose una cantidad definida de producto en dichas áreas, que se extiende de manera uniforme.

 

Resistencia al agua

Esta afirmación se relaciona con los productos de protección solar, conforme a una definición válida:
1.     Un producto es resistente al agua si transcurridos 40 minutos de actividades acuáticas (natación, buceo, etc.), el SPF se mantiene por encima del 50% del SPF original.

2.     Un producto es a prueba de agua si transcurridos 80 de actividades acuáticas (natación, buceo, etc.), el SPF se mantiene por encima del 50% del SPF original.

 

Afirmaciones: Sin aceites/ Sin parabenos/ Sin silicona

 Sin aceites

La mayor parte de las veces, este término se refiere a que un producto cosmético no contenga aceite de vaselina, mineral.

Sin parabenos

Esto significa que un producto no contiene conservantes, LOS PARABENOS.
Los parabenos están considerados como uno de los alérgenos más frecuentes.

Sin silicona

Esto significa que un producto no contiene siliconas.
En los últimos 15 años, los "aceites" de silicona se han hecho muy populares en los productos cosméticos. Se trata de sustancias inertes que mejoran las propiedades sensoriales de los productos para la piel y el cabello. No son comedogénicos (no obstruyen los poros) y cuando se utilizan en lociones, dejan una sensación de suavidad, aterciopelada, durante su aplicación.
Se ha observado una ligera disminución en su uso; vemos la afirmación "sin silicona" en champús capilares.

 

Afirmación: Bio/ Orgánico

Las categorías "NATURAL", "ORGANIC" y "BIO" no se asan en ninguna normativa generalmente vinculante.

Estas categorías son voluntarias.

 

Valoración de la seguridad

Valoración del producto cosmético en relación a la salud humana

Es un requisito legal que debe cumplirse antes de sacar un producto al mercado.
Una valoración de la seguridad se prepara conforme a la Sección 29 (2) del Acta Nº 258/2000 Coll. Para realizar esta valoración, el fabricante sólo puede autorizar a un individuo con formación y experiencia acordes a la normativa relevante.

 

Ingredientes activos frecuentemente utilizados y sus efectos

Alantoína: calma la piel irritada

Aloe vera: calma e hidrata la piel

Bisabolol: obtenido a partir de la camomila, ideal para suavizar la piel

Ceramidas: hidratan y mejoran la elasticidad de la piel

Creatina: hidrata y reduce las líneas de expresión

Cafeína: favorece la circulación sanguínea y la lipólisis (desintegración de la grasa), adecuada para productos adelgazantes y anti-celulitis

Aceite del árbol del té: efectos antisépticos y desinfectantes, adecuado para pieles problemáticas

Coenzima Q10: importante antioxidante, adecuado para productos para pieles maduras

Ácido hialurónico: efectos hidratantes, de lifting y anti-envejecimiento, dependiendo del peso molecular

Ácido salicílico: para pieles problemáticas; en concentraciones más elevadas (2% máx.) para productos reparadores de talones; efectos queratolíticos

Pantenol (B5): hidratante, suavizante cutáneo (por ejemplo, tras la exposición solar)

Urea: hidratante

Vitamina A: especialmente adecuada para pieles envejecidas, favorece la regeneración. Un derivado es el beta-caroteno (también antioxidante), que favorece y prolonga el bronceado solar

Vitamina E: antioxidante (= la capacidad de unirse a los radicales libres de la piel, causados por la excesiva exposición solar, el estrés, la contaminación; los radicales libres son partículas muy agresivas que dañan la piel y terminan por causar envejecimiento cutáneo)

Vitamina C: antioxidante, ilumina la piel, favorece la formación de colágeno

Extractos: vegetales (camomila, pepino, té verde, vino tinto, castaño de indias, etc.) y algas con diferentes propiedades (hidratante, eliminación de arrugas, lifting cutáneo, suavizante, mejora de la circulación sanguínea, reafirmante)

Aceites: maravilla, jojoba, macadamia, albaricoque, aguacate, almendra, soja, oliva, lavanda, lino, cáñamo, manteca de karité, etc.; aparte de sus efectos, también influyen en las propiedades sensoriales de un producto cosmético.

 

Los fabricantes suelen utilizar mezclas de diferentes extractos, aceites y otros principios activos con marcas registradas (como: Kalpariana, Ficoborano, Firmiderm, Aquaxyl, etc.); sus efectos dependen de su composición.